LA ESCRITURA DE LOS APELLIDOS

Es sabido que no hay reglas estrictas para la escritura de los apellidos. Sin embargo, casi siempre se ajustan a las normas generales de ortografía y acentuación de nuestro idioma, a pesar de que muchos de ellos procedan de lenguas extranjeras.

La Real Academia Española se ocupó —hace ya algunos años— de elaborar una serie de recomendaciones acerca de la forma de escribir y ordenar alfabéticamente los apellidos, que ya pasamos a enumerar:

* Siempre que se pueda, las mayúsculas deben tildarse. De esa manera, se escribirían correctamente apellidos como Álvarez, Ércoli, Ítalo, Óster, Úbeda, entre otros.

* Los apellidos de origen español se llaman patronímicos y constituyen una gran parte de los apellidos de nuestro país, debido a la importante inmigración española. Se formaron agregando los sufijos (ver)-z o -ez al nombre primitivo; de esta manera, la persona que llevaba ese patronímico era considerada "descendiente de" la que había portado el nombre original. En la Argentina, son muy numerosos, y, en esta reducida selección, hemos incluido algunos de los principales:

Álvarez, considerado "hijo de" o "descendiente de" Álvaro; Diéguez, de Diego; Fernández, de Fernando; Giménez o Jiménez, de Jimeno; González, de Gonzalo; Hernández, de Hernando; López, de Lope; Martínez, de Martín; Méndez, de Mendo; Pérez, de Pero; Ramírez, de Ramiro; Rodríguez, de Rodrigo; Sánchez, de Sancho, entre otros.

* Los patronímicos con acentuación grave y esdrújula no aceptan la formación plural, por razones fonéticas y morfológicas: los Pérez, muchos López, algunos Álvarez, y no los Péreces, muchos Lópeces, algunos Álvareces.

* Los patronímicos con acentuación aguda admiten el plural: Muñiz, los Muñices; Ortiz, varios Ortices.

* Algunos apellidos españoles de acentuación aguda, terminados en "s", no aceptan el plural: Cortés, los Cortés; Solís, varios Solís, y no los Corteses, varios Solises.

* Cuando nos refiramos a una familia determinada, no debemos pluralizar su apellido: Los Podestá son gente muy honesta.

* Cuando la referencia sea a varias familias de un mismo apellido, éste podrá ser pluralizado: En este edificio viven muchos Podestás.

* Los apellidos que no son de origen español, no admiten la forma plural: Los Bécquer, varios Kennedy, pocos Legrand...

* Los apellidos tienen el género que les corresponde a las personas que los llevan y, por lo tanto, concuerdan en género con el nombre al cual acompañan. De esta manera, según se refiera a hombre o mujer, el apellido será masculino o femenino: Galán, Joaquín (apellido masculino); Galán, Lucía (apellido femenino).

* Los apellidos en idioma extranjero, por lo general, respetan la grafía y la pronunciación de su lengua original, salvo aquellos que han sido castellanizados para una lectura más fácil. Así tenemos Bach, pronunciado /baj/, Depardieu /depardié/, Da Vinci /da bínchi/, Shakespeare /shéikspier/, Yeltsin /iéltsin/, Jorginho /yoryíño, Netanyahu /netaniáju/, Ahmed /ájmed/, entre otros.

Respecto de los apellidos castellanizados, el más difundido en España es el del célebre compositor Tchaikovsky, cuya forma moderna es Chaikovski.

* En español, la preposición de no forma parte del apellido, a menos que se hubiera fusionado con él, como en el caso de Dávila (de Ávila).

 

ORDEN ALFABÉTICO

 La ordenación alfabética de los apellidos que llevan artículos, preposiciones o contracciones minúsculas, se rige por la norma que establece que "no se incluye en el apellido ningún elemento que originariamente no forme parte de él, salvo que se hubiera fusionado". De todas maneras, este criterio varía según el origen y la historia de los apellidos.

 1) Apellidos españoles y portugueses: los artículos y las preposiciones —el, la, de, del, de la, en español; da,de, do, dos, en portugués— se posponen.

Castillo, Andrés del

Heredia, Pedro de

Santos, Mauro dos

Se exceptúan los casos en que el artículo o la preposición se hubiera soldado con el apellido.

Dávila, Ignacio (por Ávila, Ignacio de)

Lacasa, Pedro (por Casa, Pedro la)

 

2) Apellidos franceses: los artículos y las contracciones de preposición más artículo se consideran parte integrante del apellido.

La Borde, Benjamín

Le Sage, Alain René

La preposición de no forma parte del apellido.

La Fontaine, Jean de

Vigny, Alfred de

3) Apellidos italianos, divididos en a) apellidos burgueses modernos y b) apellidos medievales nobiliarios, lo mismo que los que tienen partícula que indica origen, lugar de nacimiento, profesión, etcétera.

a) burgueses modernos: anteponen artículos y preposicio-
nes.

D’Anunzio, Gabriele

Della Robbia, Luca

b) medievales nobiliarios: posponen preposiciones simples o con artículos.

Anghiera, Pietro Martire d’

Conti, Segismundo dei

Medici, Lorenzo de

Uberti, Fazio degli

4) Apellidos alemanes, flamencos y holandeses: las preposiciones solas o con artículos —von, von der, vom, zum, Zur, auf’m, aus’m, van, van der, ten, ter, de, etc.— se posponen.

Becke, Carlos von der

Linde, Otto zur

Veldeke, Heinric van

5) Las palabras y partículas que indican atributos invariables se consideran parte del apellido.

a) Santo, Santa, San y sus equivalentes en otras lenguas.

San Alberto, José Antonio

Santa Coloma, Carlos

b) El irlandés y escocés Mac, Mc y M’.

Mac Donald, James

Mac Gregor, John

c) Los irlandeses D’ y O’.

D’Arcy, Patrick

O’Toole, Sheila.